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Slack, la herramienta con la que amarás trabajar en grupo

Logo de Slack

A estas alturas todos conocemos y utilizamos Flickr con frecuencia y casi que lo hemos incorporado a nuestra vida diaria. Pues eso mismo pretende Stewart Butterfield con Slack, la nueva herramienta que ha desarrollado para facilitar la comunicación entre grupos de trabajo online.

¿Cómo comenzó Slack? Hace cinco años Butterfield estaba trabajando en la creación de un videojuego con tres compañeros más, y para comunicarse e intercambiar ficheros utilizaban el chat de IRC. Una vez que el videojuego salió al mercado se dieron cuenta de lo útil que había sido trabajar así y también que no existía en el mercado una herramienta con esas características para trabajar en grupo, almacenar documentos y enlaces y poder integrarse con otras aplicaciones. Y así decidieron empezar a trabajar en Slack.

Bien es cierto que no es el primer intento para mejorar la comunicación de los grupos de trabajo. Gmail y Yahoo con su sistema de búsqueda en los correos electrónicos o agrupando las conversaciones en el mismo correo facilitaron mucho la tarea; pero Slack va más allá. Permite la comunicación en tiempo real entre los miembros del equipo, adjunta documentos y enlaces y permite abrir chats privados, de forma que ningún elemento externo nos distraiga del proyecto. Y además, al finalizar el proyecto todo quedará guardado para posibles revisiones.

Escritorio de Slack (fuente: www.slack.com)

Escritorio de Slack (fuente: www.slack.com)

Ya conocemos a grandes rasgos sus bondades pero, ¿quieres conocerla más en profundidad? Es una herramienta totalmente compatible con ordenadores, smartphones y tablets. Su registro es muy fácil e intuitivo y está lista para usarse desde el primer momento.

El administrador es la persona que crea el grupo de trabajo e invita a los otros miembros, que a su vez pueden invitar a otros. Una vez que todo el equipo está en Slack es hora de empezar a trabajar. Con Slack desaparecen los problemas a la hora de compartir ficheros de gran tamaño o crear documentos colaborativos.

Para seguir facilitándonos la tarea, Slack integra otras herramientas que utilizamos en nuestros grupos como Asana, Dropbox, GitHub, Google Drive, Hangouts de Google +, MailChimp y muchas otras. Y si no encuentras alguna que utilices normalmente puedes agregarla y personalizar tu panel de herramientas.

Una ventaja estupenda es que puedes trabajar desde cualquier dispositivo y lugar y recibir las notificaciones personalizadas: notificar todo o sólo cuando te nombren. Tú decides. Slack recomienda esta última opción.

Y si ya has comenzado a trabajar con tu equipo en otro lugar es posible importar y exportar los datos en un archivo comprimido.

Es una herramienta de fácil personalización para tener una experiencia de trabajo lo más adaptada a ti. Es posible tenerlo abierto en el escritorio mientras se realizan otras tareas e ir mirando de vez en cuando para ver qué han aportado los otros miembros.

La seguridad también es un elemento importante. Existe una opción que te permite ver el lugar desde el que te conectas, la IP y el tiempo que llevas conectado. Y si crees que alguien ha entrado en tu cuenta sin tu permiso puedes cerrar todas las sesiones abiertas en otros dispositivos y dejar iniciada solamente la sesión actual.

Butterfield afirma que el éxito de Slack radica en que integra su herramienta con el correo electrónico pero elimina los riesgos conocidos como el spam, los virus, las cadenas… centrándose sólo en los correos importantes. Así, es posible ganar tiempo a la hora de trabajar porque no nos perdemos buscando los correos de trabajo de ese proyecto concreto. Además, su potente buscador, nos facilita la tarea de encontrar cualquier elementos que hayamos compartido.

¿Funciona? ¡Claro que sí! Según cifras oficiales, 125.000 personas lo utilizan diariamente y casi 13.000 grupos de trabajo funcionan gracias a él.

Y si todas estas ventajas no fueran suficientes aquí viene lo mejor de todo: el precio. Es gratis para los usuarios que quieran probar la herramienta y tiene un precio muy asequible para las empresas. Y aunque su uso es muy sencillo e intuitivo, cualquier duda la puedes plantear de manera personalizada o consultando el apartado de preguntas frecuentes. También diariamente y a través de Twitter encontrarás consejos para un mejor uso de la herramienta bajo el hashtag #SlackTipOfTheDay.

Nosotros ya la utilizamos. Y tú, ¿te animas a probarla?

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